Estos son dos trabajos por los que recibí un buen merecido notable en mis tiempos de estudiante, la redacción de dos libros que tratan hechos reales. Ya alguna vez he dicho que no me gusta mucho leer libros, si leo tiene que ser algo que realmente me sirva para aprender algo o trate de una historia verídica o sea realmente interesante, pero… leer por leer no capta mi atención!
Además me pasa como a Hommer de los Simpson!
me pongo a leer y como no capte mi atención desde el principio se abre un bocadillo por encima de mi cabeza con un mono con platillos.
Los libros son:
”Alicia, diario intimo de una joven drogada”

Alicia es una adolescente sin más problemas que los habituales en su edad: está descontenta con su físico y obsesionada por la falta de popularidad entre sus compañeros. Pero ella lo vive con un sufrimiento intenso. Tan sólo encuentra consuelo en la escritura de su diario íntimo. Cuando por fin alguien la invita a una fiesta descubre que las drogas le permiten desinhibirse y superar, aparentemente, sus dificultades para relacionarse. Inicia así un viaje al infierno de la adicción, presidio por una doble angustia: La que le producen los fracasos de sus intentos por desengancharse y a la que se origina en la incomprensión de su familia. Un reflejo estremecedor del avismo de las drogas y de las raices sociales y familiares de toda adicción.
“Yo, Christiane F. (hijos de la droga)”

Esta es la verdadera historia de Christiane F. una chica de 13 años, con una historia contada por ella misma, adicta a la heroína, traficante de drogas y prostituta infantil; nos situa en el año 1978, pero es algo que puede estar ocurriendo ahora mismo y que de hecho ocurre.
Esta joven con solo trece años se inicia con la droga blanda, se resiste a tomar heroína, pero al fin cae en ella, con catorce años ya es una adicta y de ahí a la prostitución sólo hay un paso.
Un relato impresionante sobre este mundo de la droga contado por ella misma y que quizá si muchos jóvenes lo leyeran lo pensarían dos veces antes de meterse en él, las veces que intentó salir sin conseguirlo y el ambiente y amistades que frecuenta y que son propicios para caer una y otra vez y que pone en evidencia factores escolares, familiares y de entorno, un entorno que convierte a los adolescentes en grandes consumidores de ocio y diversión, sin la contrapartida del trabajo y sin recursos económicos.
El problema de la mayoría de estos jóvenes es que aunque ingresen en un centro para salir de horror de la droga, al salir más o menos bien, en encuentran con que no saben cual es su sitio en la sociedad. La mayoría de los padres de los chicos que están “limpios” no quieren que sus hijos se junten con exdrogadictos y estos muchachos vuelven con sus antiguas amistades, con el consiguiente riesgo de volver a caer en el pozo sin fondo de la droga.
Los periodistas Kai Hermann y Horst Rieck, los redactores de esta historia, quisieron romper el silencio sobre este tema, porque según ellos, lo que no consiguen las familias, los educadores, la policia y los internados, acaso lo consiga la palabra expiatoria de Christiane F. Para si misma y sus compañeros.
Espero que si os decidís a indagar un poquito por la red y aún mejor, si los comprais, no os decepcionarán… Entre otras cosas nos enseñan la cruda realidad del mundo de un toxicómano y las consecuencias que ello conlleva.